¿DURMIENDO CON EL ENEMIGO?
El titulo muy sugerente de una película...... Pero, cuantos de uds., de nosotros, hemos estado en esta situación sin saberlo? Sin ni siquiera imaginarlo?
Durante una conversación, en una reunion social, uno de los presentes, un médico, mencionó la diferencia entre psicópata y psicótico. Estas palabras quedaron dando vueltas en mi mente y comence a buscar información y leyendo varios artículos....¡¡¡sorpresa!!!..... me dí cuenta que podríamos estar en contacto con un psicópata sin saberlo. No todos los psicópatas son asesinos o delincuentes, algunos están muy bien camuflados....
Uno de estos artículos lo incluyo a continuación para que cada uno saque sus propias conclusiones y se forme su propia opinion.......
***********************************
Descriptor de rasgos psicopáticos
Hugo R. Marietán
Introducción:
Este artículo, aborda distintos enfoques teóricos del tema Personalidades psicopáticas. Son resúmenes de lo expuesto en el Simposio Regional de la WPA, organizado por la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP), en octubre de 1999.
El concepto personalidades psicopáticas es un tema abierto que aún no ha sido suficientemente trabajado, y, en consecuencia, decimos que si la incógnita persiste están abiertas todas las hipótesis. Por eso la amplitud teórica de esta mesa. Cada uno va a hablar desde el marco conceptual en que se maneja habitualmente.
Por mi parte lo desarrollaré desde la clínica, haciendo mención al descriptor de rasgos psicopáticos en el que he reagrupado los rasgos en función de tres categorías: satisfacción de necesidades distintas, cosificación de las otras personas y acto psicopático grave. Estos temas los he presentado en un número anterior de la revista Alcmeon (número 27, noviembre de 1998) al que remito como complemento de lo expuesto aquí (puede ser consultado por Internet en www.alcmeon.com.ar o www.marietan.com.ar ). He agregado algunos conceptos sobre el complementario del psicópata, que no han sido expuesto en el Simposio.
El concepto de normalidad
Vamos a tomar directamente el concepto de Schneider de normalidad basado en el criterio estadístico. Según este autor, el parámetro más fidedigno para evaluar los patrones conductuales de una población está, no en un patrón ideal, que sería un criterio normativo, sino en un criterio estadístico, es decir, como es el patrón conductual que predomina en una comunidad. Existen individuos que responden al patrón general, que constituyen la parte masiva, y luego existen personalidades que tienen tipos de conductas distintas y son considerados, sólo en este sentido, anormales.
Schneider rechaza, cuando conceptualiza las personalidades psicopáticas, el tema de la enfermedad. Según él, estas personas no son enfermas, sino que son anormales en el sentido estadístico del término. Son aquellas que se destacan, por su forma conductual, del resto de las personas. Nosotros vamos a enfocarlo desde ese punto de vista.
En los extremos de la curva estadística de Gauss, decía Schneider, pueden ubicarse personas que conductualmente son distintas del grueso de la población. Están los que son socialmente aceptados y se destacan por algunas características (genios, artistas, etcétera) y no son desde el punto de vista social "negativos". Y otros que sí lo son, aquellos marginados o los llamados asociales.
Para dar mayor precisión al concepto de psicopatía y no considerar a todos los anormales como psicópatas, él tiene aquella famosa frase que delimita: 'son aquellos anormales que sufren o hacen sufrir por su anomalía'.
La psicopatía no es algo que se adquiere en el sentido de un trastorno que aparece en una etapa del desarrollo de la persona, sino que es algo que está desde siempre, es una manera distinta de ser en el mundo.
Por ejemplo, el psicópata depresivo es aquella persona melancoloide, que tiene un rango de humor debajo del rango de humor normal y que comparte con los melancólicos algunos rasgos pero más suavizados (la falta del sentido del placer, el sentido de proyección pesimista del futuro, cierto rasgo de falta de alegría, etcétera).
Poder diferenciar lo que es una psicopatía de tipo depresiva de una fase depresiva, o sea, de la enfermedad depresiva, es importante por el siguiente motivo: el psicópata es una manera de ser, es siempre así, en cambio una persona que tiene una fase depresiva, pasada la fase (seis u ocho meses después) vuelve al rango de humor normal.
El psicópata también puede tener una fase depresiva. En la fase tiene todas las características semiológicas de un cuadro depresivo común. Es importante poder diferenciar un psicópata depresivo de una persona no psicópata con un episodio depresivo por lo siguiente: el terapeuta tiende a llevar al depresivo al rango de humor normal.
En la psicopatía, nos llega el paciente en la fase depresiva, no conocemos la historia previa ni tenemos referencia de sus rasgos psicopáticos. Para nosotros es un depresivo más y nuestro intento va a ser siempre, como parámetro de curación, llevarlo al rango de humor normal, cosa que nunca va a ocurrir, porque para el psicópata depresivo su rango de normalidad sigue siendo melancoloide, es decir, al salir de la fase vuelve a su sistema anterior de rango de humor, o sea, sigue siendo melancoloide. Ese es uno de los elementos de utilidad en el concepto de psicopatía.
Descriptor de psicopatía
A los rasgos psicopáticos los reunimos en tres grupos,
A) Los derivados de satisfacer necesidades distintas al común,
B) Los derivados de la cosificación de las personas y
C) los actos psicopáticos graves.
Los rasgos del grupo A y B deben ser investigados a través de la biografía y evaluados. Hay presunción de psicopatía si presentan rasgos correspondientes a los subgrupo A1, A2, A3, A4 y al grupo B. Lógicamente, la presencia de un hecho del punto C señala al psicópata por sí solo.
Concepto:
La personalidad psicopática se da en individuos que deben satisfacer necesidades especiales y para ello hacen un uso particular de su libertad, valiéndose de códigos propios y utilizando a las otras personas como cosas.
A. Satisfacción de necesidades distintas
A través de
1. Uso particular de la libertad
Ejemplo: Intolerancia a los impedimentos
2. Creación de códigos propios
a) Sorteo de las normas
b) Falta de remordimientos y culpa
c) Intolerancia a las frustraciones - reacciones de descompensación
d) Defensa aloplástica
3. Repetición de patrones conductuales
a) Ritos
b) Automatismos
c) Impulsos
d) Sello psicopático
4. Necesidad de estímulos intensos
a) Asunción de conductas riesgosas
b) Tendencia al aburrimiento
c) Escasos proyectos a largo plazo
d) Uso de drogas
e) Búsqueda de emociones intensas
f) Satisfacción sexual perversa
B. Cosificación de otras personas
A través de
1. Egocentrismo
Ejemplos: Sobrevaloración
2. Falta de empatía
3. Manipulación
a) Seducción (captación de las necesidades del otro
b) Mentiras
c) Actuación
4. Coerción
5. Parasitismo
6. Relaciones utilitarias
7. Insensibilidad
a) Crueldad
b) Tolerancia a situaciones de tensión
C. Acto psicopático grave
1. Tormenta psicopática
Ej.:
a) Homicidio brutal
b) Masacre
c) Violaciones en serie
d) Otros actos asociales graves
2. Perversiones sexuales
Necesidades distintas
Vamos a tipificar a los psicópatas como individuos que, por razones que desconocemos, tienen necesidades especiales, distintas, que lo motivan a conductas distintas para satisfacer esas necesidades. Tienen un uso particular de la libertad, tienen códigos propios y utilizan a las otras personas como cosas.
Vemos que los psicópatas se manejan, en ciertas circunstancias, de una manera conductualmente distinta al grueso de la población y da la impresión de que los impedimentos normativos, que son comunes al resto y que son inhibitorios, para estas personas son simples obstáculos a sortear.
La psiquiatría clásica dice que el psicópata conoce las reglas sociales y a pesar de ello las transgrede. Aquí lo que ocurre, desde mi punto de vista, es que el psicópata se maneja por sus propios códigos, su ley interior. Esto de manejarse por sus propias creencias y cierto desprecio por la normativa general va a hacer que el concepto de deber, en el sentido comunitario del término, sea distinto al de una persona común. Estos códigos propios van a hacer que él tenga una conducta hacia la comunidad y tenga un conducta hacia sí mismo. El psicópata se siente responsable y culpable en tanto y en cuanto respete o no sus propios códigos y no tiene en mayor cuenta los códigos de la comunidad.
Muchas veces observamos que los psicópatas parecen buscar los riesgos o someterse a situaciones de riesgo muy importantes que la gente común no asumiría.
Todo este grupo de rasgos tienen como patrón común la satisfacción de necesidades distintas a las ordinarias.
Cosificación
Hay otro rasgo que llama la atención y es muy clarificador para entender la conducta del psicópata, que es la cosificación de las personas. ¿Qué es cosificar a una persona? Es quitarle el rango de igual, es quitarle a la persona la valoración de persona en sí. Si se tiene frente a sí a otra persona, se practica lo que se llama la empatía, es decir, colocarse en el lugar del otro y ejercer lo que se llama comprensión, es decir, si se está en lugar de esa persona se puede obrar y sentir cosas semejantes. Ahora, si se le quita esa cualidad de persona a la otra, se la convierte en una cosa, una cosa es manejable, es manipulable, se puede hacer con ella lo que se quiera. No se puede matar a una persona, para matar uno debe cosificar al otro, es decir, hacer el paso psicológico de descalificarlo como persona y ubicarlo como cosa y ahí sí, se lo puede destruir. Y de esa forma también, como cosa, se lo puede manipular a satisfacción, es una herramienta que se puede utilizar para el propio beneficio.
Seducción
La seducción, que es inducir a través de la captación de las necesidades del otro, es muy particular y llamativo en el concepto de estas personalidades. Tienen facilidad o habilidad para captar las necesidades del otro, y ahí accionar. Este tipo de captación pertenece a patrones irracionales. Muchas veces, en el consultorio, los complementarios, es decir, aquellas personas que conviven con psicópatas, dicen "al final, no sé por qué, terminé haciendo una cosa que yo no quería hacer".
La mentira
La mentira es otro elemento. El psicópata es mentiroso, utiliza la mentira como una herramienta más. Y la podemos tipificar como mentira psicopática, porque es una forma de mentir especial, relajada, convincente, totalmente adaptada a la circunstancia y con la única finalidad de conseguir un objetivo. Él puede mentir a través de lo verbal y a través de lo corporal, es decir, puede actuar. Puede hacer toda una escenificación y mantenerla el tiempo que sea necesario hasta conseguir su objetivo.
La manipulación se ejerce desde el punto de vista del psicópata sobre un objeto y desde el punto de vista del complementario desde otra persona. En la manipulación hay siempre un cierto acuerdo entre el manipulado y el manipulador. Hay en el manipulado algún tipo de ganancia en la acción que se va a realizar, aporta un pequeño sí a la acción, como es en los casos de estafa. Es completamente distinto de la coerción. En la coerción existe la presión y la falta de opción de la otra persona.


fernando dijo
Un poco complicado el tema. Saco por conclusión que algún individu@ con estas caracteristicas podria ser cercano a mi y yo no lo he visto. Uuuhhhmmmmm, vaya, me tendré que fijar mas en los que pasan por mi lado.
18 Marzo 2006 | 12:14 PM